El bien común universal en la obra de Maximo el Confesor

TitreEl bien común universal en la obra de Maximo el Confesor
Type de publicationChapitre d'ouvrage
Année de publicationSOUMIS
LangueEspagnol
Titre de l'ouvrageLa síntesis teológica de la noción de bien común en patrística
Auteur(s)Mueller-Jourdan, P.
Directeur(s)Nebel, M. et Sedmak C.
DirecteurNoriega, M. López
EditeurHerder Editorial
VilleBarcelone, Espagne
Résumé

Introducción

El propósito que seguimos tiene como intención elucidar, al menos parcialmente, el significado del bien común en la obra de Máximo el Confesor, centrando esta investigación en una de sus obras más originales y también la más elaborada: la Mistagogia. Se trata de elucidar dicho significado ya que, en estricto sentido, Máximo no se ocupó directamente de esta cuestión, al menos no en el sentido en que nosotros podemos entenderla hoy en día. Sin duda, sería anacrónico pretender convertirlo en precursor de la doctrina social de la Iglesia, incluso si resulta incontestable que ciertas teorías que abordaremos en estas líneas parecen ser su lejana raíz.

            Para Máximo, el bien siempre está correlacionado con el bien de una naturaleza, ya que esta última se inscribe en el plan que el Creador preconcibió desde el principio, antes de ser producida. Por este motivo, el bien es el fin bienaventurado, la culminación y perfección de una naturaleza que realiza su plena potencia, es decir, su propia virtud. Y el bien común es cuando, en una síntesis armoniosa, toda la realidad atiende a su meta y a su fin, desplegando todos los recursos y potencias naturales que el Creador ha depositado en ella. El mal, en cambio, es cuando la criatura se ve privada de los recursos de su propia naturaleza.

            Esta concepción es un lugar común en las tradiciones filosóficas y teológicas que Máximo hereda.

            No obstante, la experiencia humana compartida tanto por el platonismo como por la tradición bíblica atestigua que el bien no se realiza, que el hombre aparece desprovisto de los dinamismos profundamente orientados por su propia naturaleza; en pocas palabras, que la corrupción y la muerte dominan lo que, sin embargo, originalmente no estaba destinado ni a la corrupción ni a la muerte. Se trata de una paradoja que la tradición platónica explicará por el olvido y la ignorancia, por los que el alma está ahora afligida y que la tradición bíblica explicará por el misterioso relato de la desobediencia original, que provocó el exilio del hombre del entorno protector de la gracia, que fue suyo en el principio. El alma, o el hombre, no conoce ya su propia naturaleza, sus potencias ni sus dinamismos fundamentales y el ignorante ignora su propio bien, ignora su propio fin, ignora su destino. Se puede añadir que, en la tradición bíblica, no es suficiente con que el hombre conozca de nuevo su naturaleza para que toda cosa se reinscriba en su orden de nuevo. Según las palabras de Máximo, su naturaleza debe serle restituida.

            Esta problemática es vasta. Intentaremos presentarla acotando el campo mediante una lectura de la Mistagogia de Máximo el Confesor.